"Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe". Duke Ellington
Y de repente todo se junta, sientes que no avanzas, el tiempo corre cada vez mas rápido y te esta dejando atrás, ya no tienes el mismo aguante que antes, problemas y mas problemas se suman al día a día, la rutina solo te desmotiva y quieres mandar todo al demonio.
Escapar de todo eso y disfrutar la vida como te lo mereces, vienen a ti imágenes despidiendo a tu jefe y descansando en tu lugar preferido pero de pronto recuerdas que no puedes hacer tal cosa, imposible !! hay cuentas por pagar, dependen de nosotros y tenemos que comer...
Recuerdo mi niñez lo bien que se sentía no tener que preocuparse por cuestiones económicas, tu única obligación era estudiar, ¿sería genial regresar el tiempo no crees? Pero ademas de ser imposible, abandonar los problemas es tomar el camino fácil y nunca nos llevaría a lograr lo que deseamos.
¿Que diferencia a las personas que tienen éxito en lograr la Libertad Financiera de las que no?
"TRANSFORMAN SU ENTORNO"
Toman los problemas y los convierten en oportunidades para demostrar al mundo y a ellos mismos que en verdad desean conquistar esa meta, si fuera fácil todos lo lograrían y nadie apreciaría su verdadero valor.
El siguiente vídeo ilustra perfectamente a lo que me refiero con transformar el entorno, debajo encontraras el mismo en texto para que puedas imprimirlo y leerlo cada vez que un problema te afecte.
¿Zanahoria, huevo o café?
La hija se quejaba con su padre acerca de su vida y de como las cosas le resultaban tan difíciles.
No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida.
Estaba cansada de luchar.
Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo.
Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte.
Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo.
En una de las ollas colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café.
Las dejó hervir sin decir palabra.
Su hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego.
Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón.
Sacó los huevos y los colocó en otro plato.
Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente.
Mirando a su hija le dijo: “Querida hija, ¿qué ves?”
-”Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta.


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